//Siento que algo no va bien…

Siento que algo no va bien…

Seguro que alguna vez has tenido esa sensación, algo no funciona en este mundo ¿pero qué es?.  Crecemos asimilando conceptos de memoria como borregos amaestrados según un orden, ética y diferentes valores ya establecidos en tu mente por la simple arbitrariedad de tu lugar de nacimiento.

Puedes nacer y crecer creyendo en diferentes deidades apoyando o no a varios partidos políticos, o vivir y morir sin haber conocido la electricidad o una divisa por algo tan ambiguo como tu procedencia. Se podría decir que nuestra casual existencia es similar a la de un caballo con anteojeras impidiéndole ver lo que hay a su alrededor. Tal vez podrías ser tatara-biznieto de Felipe V de Borbón y heredar un país tras 300 años o morir a los 14 años de una simple infección en un poblado de Malí, pero en el gran orden del universo este te deja que seas tú el encargado de definir el rol que esperas asumir en este mundo.

Yo personalmente tengo muy claro que no nací príncipe y que nunca llegaré a ser Rey aunque tampoco es algo que me interese, y seguramente si estás leyendo esto habrás nacido en una de esas partes del mundo donde nuestra sociedad se mueve en base a la acumulación, acumulación de riqueza, de bienes, de servicios. Sólo importa acumular y gran parte de tu estatus social se define por cuanto seas capaz de acumular, ¿pero quién quiere conformarse con un coche cuando puede tener un avión?. O lo que es peor, ¿quién puede concentrarse en acumular cuando no puedo pagar la comida?.

¿Porqué la humanidad va a conformarse con fabricar smartphones accesibles a nivel mundial por 20USD, cuando lo que realmente necesitamos es que tu desees un nuevo iPhone?

Seguramente tu seas uno de esos que puede conformarse sin acumular otro avión más aparcado en su yate, y es que a día de hoy sólo un 8% de la población acumula más riqueza que el resto de la humanidad junta. ¿No te resulta alarmante?.

Cuando la ficción político social de las antiguas series de Star Trek te parecen más coherentes que una realidad digna del mejor largometraje de mafiosos, creo que llega el momento de que nuestra especie se planteé de nuevo la ética, política y filosofía del siglo XXI.

Puede que sí, pero en otros artículos estudiaremos detenidamente que es la riqueza y que es el dinero, ya que como todo el mundo sabe; las cosas tienen el valor que otros quieran pagar por ellas. Un billete de 100€ no tiene más valor que un papel pintado por un infante. Lo realmente alarmante es que nos hemos acostumbrado a cosas absolutamente ilógicas.

Pero no sólo analizaremos el valor de las cosas, pondremos patas arriba toda nuestra sociedad a nivel mundial y juntos intentaremos comprender un poco mejor este cajón de sastre. Porque la base del cambio nace en la comprensión y la reflexión de lo que nosotros, como simples humanos, entendemos como realidad.

Cuando la ficción político social de las antiguas series de Star Trek te parecen más coherentes que una realidad digna del mejor largometraje de mafiosos, creo que llega el momento de que nuestra especie se planteé de nuevo la ética, política y filosofía del siglo XXI.

Este portal no pretende llamar a la revolución ni tiene ninguna afinidad con ningún partido político de absolutamente ningún país. No tenemos un propósito de lucro pero si un plan un tanto ambicioso, queremos cambiar el mundo. Para llevarlo a cabo queremos quitarnos las anteojeras que nos impiden ver la realidad con claridad y difundir la palabra a la mayor cantidad de personas posibles.

Está bien, mejor paro un poco el carro. Puede que cambiar el mundo se nos quede algo largo lo admito, pero como poco esperamos hacerte pensar, proporcionarte contenido de calidad con pensamientos y reflexiones lo más puras posibles, mezcladas con algo historia y curiosidades que te ayuden a obtener algo coherente de esta entropía en la que vivimos.

No esperamos tener una verdad absoluta pero sí una visión crítica, lo mas objetiva y pragmática posible, tu participación es muy importante compartiendo nuestro portal y artículos con tus amigos, así como haciéndonos llegar tus propios artículos, comentarios o aportaciones en nuestro foro.

Intentaremos crear un lugar donde explorar nuestra propia libertad de pensamiento machacada entre catálogos de moda, salirnos del adoctrinamiento marcado por unos pocos, y plantearnos fundamentos de base que tal vez te hagan sentir que el mundo no funciona como debería.

Y es que las personas podemos acostumbrarnos a todo hasta verlo algo perfectamente normal, puedes acostumbrarte hasta a ser un mero esclavo en muchas formas de la palabra sin llegar a saberlo durante toda nuestra vida.

Nos acostumbramos a ser esclavos de nuestros hijos, esclavos de nuestros trabajos, esclavos de nuestras enfermedades o esclavos de la añoranza, de nuestra propia patria e incluso nos acostumbramos a ser esclavos de nuestras propias creencias.

Pero tal vez en lo más profundo de tu ser realmente no quieres tener un yate o un avión, o tal vez ya te has acostumbrado a la idea de conformarte con tu viejo coche. Te has acostumbrado mantenerlo y usarlo pese a que eres consciente que no es un medio de transporte sano y no se usa de forma razonable, porque has sido amoldado y adoctrinado para pertenecer a una sociedad que es capaz de contaminar por dentro a una persona tanto o más que tu coche.

Probablemente también te has acostumbrado a ganarte la vida la mejor forma posible y mucha gente lo hace por tan solo unas migajas, pero nos hemos acostumbrado. Tanto a buscar migajas como ver quién las busca.

Y aunque los desarrollos tecnológicos de los próximos años nos permitieran solucionar la mayoría de nuestros problemas y enfermedades como civilización; te has acostumbrado a vivir en una sociedad en la que sólo unos pocos, y cada vez menos individuos, podrán decidir el precio que tiene tu propia vida del mismo modo que deciden quién tendrá su yate. Porque te has acostumbrado a conformarte en un mundo donde cada vez las clases sociales se encuentran más diferenciadas, donde los recursos y avances tecnológicos de la humanidad son poseídos como antaño lo fue el oro y usados por psicópatas del poder como Hitler o, sin ánimo de compararlos, el propio Donald Trump.

Pero hay una gran diferencia, y es que gracias a los grandes logros sociales obtenidos hasta el siglo XXI, un psicópata como Donald Trump podría borrar todo un país o iniciar una crisis mundial con un solo clic. Y lo que es peor, si sobrevivimos, nos acostumbraremos terminaremos convencidos que nunca tuvimos nada que hacer al respecto.

Debido al gran poder que gracias a la tecnología un reducido grupo de personas sería capaz de administrar a corto plazo, es necesario replantear muchas leyes, cuestiones éticas, sociales y filosóficas para nuestra especie.

El perfil diagnosticado de psicópata del Sr. Trump no es un caso aislado como la corrupción y financiación ilegal del PP y otros partidos políticos en España y alrededor del globo terráqueo. Estas personas ansiosas de poder y manipulación se encuentran por norma general en las más altas esferas y como buen un pastafari diría; el monstruo espagueti volador los cría y ellos conspiran.

Creo que como sociedad en democracia tenemos la obligación no sólo de hacer cumplir las leyes, si no de participar activamente en su creación y aplicación. Para ello, debemos utilizar los medios que un estado democrático tiene al alcance del pueblo para derogar o aprobar las mismas.

Pero claro… ya ando suponiendo yo que en este mundo todos vivimos democracia, ¡que voy a saber yo, sólo soy un adoctrinado más!.

Un rincón para el silencio, el pensamiento y la reflexión. Porque no pretendemos tener la razón, simplemente tratamos de encontrarla.